Es bien cierto que una imagen vale más que mil
palabras y nuestro presidente ya nos tiene acostumbrados a
dejar momentos épicos para la hemeroteca.
En primer lugar
conviene hacer una análisis de la primera fotografía, previa campaña
electoral, que se muestra a continuación.
El soseras en tiempos felices.
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Vemos a Rajoy
dando un saltito, provocando risas y un cierto temor para lo que se nos venía
encima.Ese encogimiento de hombros, ese gesto de preocupación que se
repetiría a diario, acompañado de una falta de carisma
absoluto, auguró su impronta en la Historia. En resumidas cuentas; el triunfo de los mediocres.
Pasada la friolera de un año y pico, se destruyó el estado de bienestar y se privatizaron hasta las
piedras. Así vemos la mutación sufrida de Mariano Rajoy a lo que se denomina Rajoy 2.0.
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| Rajoy 2.0: un ente que inspira confianza. |
Esta fotografía requiere un profundo análisis:
1.- Roza lo absurdo ver a un periodista enfocar con la cámara al ente, hablando para el pueblo,desde un televisor de plasma, encima sin ajustar el brillo ni el contraste.
2.- También es absurdo que los periodistas pierdan el tiempo en sus audiciones y verlos callados como en el aula de un colegio tomando notas y prestando atención sin poder formular pregunta alguna.
3.- El catálogo de gestos de Rajoy, demuestra la fiabilidad y el pozo sin fondo en el que sume día a día a este país.
En referencia a esto, hay que decir que ésta fotografía del televisor seguramente esté seleccionada entre cientos de ellas para encontrar su mejor semblante. Dicha fotografía en cuestión, no está escogida con mala baba, si no que es lo que hay. Todas sus comparecencias en el congreso deben pasar por la cortapisa de sus asesores de imagen.Como venganza ante la falta de libertad de prensa; en la primera intervención del presidente se filtraron por la red una serie de imágenes entrañables de con sus mejores muecas.





