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viernes, 9 de octubre de 2015

Tierra de Pavor: Las becas en Castilla y León, una imagen desfigurada de una realidad descorazonadora

Por Basilio el Bagauda
Calderilla para becas.Propaganda pre-electoral


Bien podrían ser las invernales nieblas del Pisuerga o de la Esgueva o del Duero que parecen arañar la tierra, que congelan la savia de los riberiegos álamos y que se cuelan en nuestros ateridos cuerpos hasta el tuétano dejándonos una punzante huella para siempre.

O quizás el venenoso vapor del que no nos podemos desprender, acostumbrados como estamos a sembrar la lenta muerte allí dónde habitamos y a quemar para tener, para albergar nuestras ansias de crear… y de destruir.

Pero no, las nieblas y humores gaseosos de estos tiempos bárbaros que vivimos, si es que alguna vez hubo una Arcadia, no son producto de un clima tan perturbado como el hombre ni tampoco de las chimeneas de nuestros templos de muerte, sino que se trata de una sustancia más espesa y tóxica: la mentira.

Vivimos en una época de depresión económica, “la gran recesión” la llaman, y de crecimiento de grandes desigualdades, de déficits presupuestarios y de superávits de eufemismos. Y nuestra tierra castellana no iba a ser menos, sólo que aquí los fabricantes de cortinas de humo llevan produciéndolas desde edades que se pierden en el tiempo.

Más tarde o más temprano, será cuestión de meses, aparecerá el flamante y nuevo Consejero de Educación Fernando Rey Martínez para explicarnos la eficacia y rapidez de la Administración en tramitar y resolver los expedientes de las solicitudes de ayudas a la compra de libros de texto, con un montón de datos estadísticos que llenarán con su voz los espacios radiofónicos y televisivos de nuestra Comunidad.

No voy a entrar a valorar la figura del Catedrático Rey. Sé que es querido tanto por las huestes del PP como por las del PSOE, ha trabajado para ambos, y que se le ha presentado entre cariños y arrumacos como persona dialogante, afable y experto en la discriminación racial, no obstante es Presidente de UNICEF Castilla y León y patrono de la Fundación del  Secretariado Gitano.

A los chicos del PP en éste su cortijo se caracterizan por incluir en sus gobiernos de vez en cuando caras amables de “outsiders”, de los que dicen no tener ideología, como si eso fuese una virtud… o una verdad.

Así al humanista transformado en tecnócrata Don Fernando le va a tocar interpretar una melodía acompañada de múltiples voces con amargura de tango: un perfil social para dirigir una política antisocial que necesitará de muchos voceros bien pagados que suelten medias verdades sobre el desarrollo de la LOMCE.

A Fernando Rey, insisto, le va a tocar ser la cara visible de presupuestos, dadas las circunstancias, tan vergonzantes como el detallado en la Orden 792/2015 con la que se convocan ayudas para financiar la adquisición de libros de texto, y aquí intentaremos abrirnos paso, siquiera a machetazos, entre esta densa cortina de humo.

La Orden comienza, como siempre les gusta a los “custodios de las libertades”, con expresiones maravillosas como “promover condiciones de igualdad” o “eficacia y equidad” y con eufemismos para no llamar a las cosas por su nombre como “familias más desfavorecidas” - ¿Desfavorecidas? ¿Por qué? ¿Por quién? ¿Por un mandato divino, quizás? – O “especial atención a los colectivos que por sus circunstancias personales y familiares” – entiendo que hay un grado de responsabilidad y de libertad en los individuos que eligen sus caminos pero ¿sólo es eso lo que determinan las circunstancias personales? ¿”Sus”, exclusivamente? ¿Las del niñ@ son suyas y no hay más factores intervinientes? ¿Fanatismo determinista, quizás?

En fin dejaré la literatura para abrirme paso con los fríos datos que acabarán calentándonos.

En primer lugar la cuantía máxima global del crédito es de 4.206.000 €, y esto de por sí ya llama la atención cuando sabemos por los propios datos que maneja la Consejería que esta cifra se aplicaría a un número de escolares cercano a l@s 84.000. Si un@ se para a dividir el presupuesto entre l@s escolares de Castilla y León no llega a los 50 € por cabeza, ni a libro y medio.

Algun@s estaréis pensando a estas alturas que lógicamente much@s escolares serán excluid@s por las rentas familiares,  pero la realidad de la estrategia planteada por la Junta resulta sorprendente.

La administración crea tres intervalos de renta y con ello tres cantidades diferentes: 105 € para rentas per cápita inferiores a 2.500 € dentro de la unidad familiar, 75 € entre 2.500 y 3.500 € y 50 € para aquell@s con más de 3.500 €. Teniendo en cuenta que en el último intervalo, el de menos montante, abarca a familias que obtienen ingresos considerados por debajo del umbral de pobreza, prácticamente tod@s l@s escolares serán “agraciados” con 50 €. Por poner un ejemplo, ¡¡una familia monoparental con un niñ@, con unos ingresos de 500 € mensuales en 14 pagas accederá a la espectacular ayuda de 50 €!!

A pesar de esa exigua ayuda la Consejería de Educación tiene pensado un plan para niñ@s como el citado en el ejemplo. Así la Orden dispone un plan de estigmatización que consiste en que l@s tutores legales de l@s afortunad@s niñ@s pasen por la capilla de la dirección del centro y que ésta autorice el adelanto del material. Eso sí, a cargo del presupuesto del colegio, el cual se ve castigado al igual que el resto de las familias “becadas” a esperar a que le caiga la migaja dentro de al menos 6 meses.

Si tenemos en cuenta que los centros educativos han visto recortado su presupuesto en una media del 40 %, que la LOMCE pretende generar competencia entre los mismos y que los colegios más dañados son los ubicados en espacios especialmente destrozados por la crisis, la creación de guetos se acelerará junto a la brecha social.

Otra premisa de la Orden es la de aplicar un índice corrector que beneficie a aquell@s alumno@s que donen libros al programa RELEO. Visto así la idea es sugerente, sino fuera porque sólo se beneficiará a l@s alumn@s cuyo centro haya tomado esa iniciativa y excluye a los colegios públicos que prefieren autogestionar el banco de libros al margen de la administración y no así a los centros concertados a los que se les permite.

Las conclusiones con los datos en la mano del deterioro de los derechos humanos más elementales en una parte muy importante de la población son demoledores.

En primer lugar y sin necesidad de echar la vista demasiado atrás, esta partida presupuestaria ha pasado de 20.000.000 € a los 4.200.000 ya dichos. Una reducción de prácticamente un 80 %.
Como ya he explicado los límites de renta máxima no son más que una trampa de mal jugador porque la mayor parte de los beneficiarios que cumplan esos límites se quedará fuera por agotarse lo escasamente presupuestado.

Para terminar aludiré a los datos publicados el 26 de mayo de este año por el INE en su “Encuesta de condiciones de vida”: el 22 % de l@s español@s viven por debajo del umbral de la pobreza y otro 16,1 % llega a fin de mes “con mucha dificultad”; el 22,7 % de los hogares de nuestr@s paisan@s no tiene capacidad para afrontar gastos imprevistos – me pregunto qué hogares no tienen gastos imprevistos a lo largo del año y a qué sinfín de cosas habrán tenido que renunciar para pagar sus deudas cotidianas – un 12,1 % no llega a fin de mes y otro 3,2 tiene retrasos en los pagos a la hora de abonar los gastos fijos relativos a cubrir derechos reconocidos directa o indirectamente por la Constitución como la vivienda y la energía. Aquí los poderes públicos desparecieron hace tiempo…

La situación es horripilante para más de un 43 % de los hogares de nuestr@s vecin@s y a ello le añadimos que los servicios esenciales como la educación, la sanidad y los servicios sociales siguen deteriorándose por falta de recursos materiales y medios humanos, con lo que pierden la posibilidad de una vida digna a través de la reducción progresiva de sus rentas directas y de las rentas complementarias que proceden de la cobertura de los servicios públicos que pagamos entre tod@s.