Por Basilio el Bagauda
Parece ser que aquí en el Ayuntamiento de Burgos entre la animadversión que a los populares les produce todo aquello que suene a público y lo que les gusta estar rodeados en la administración de un clima laboral más propio de una empresa privada en la que el personal contratado sea una mera pieza más de una máquina de producción de servicios, hace tiempo que en muchas de las áreas competenciales como Deportes o Autobuses Urbanos las oposiciones e incluso cualquier tipo de prueba selectiva pasaron a la historia.
Parece ser que aquí en el Ayuntamiento de Burgos entre la animadversión que a los populares les produce todo aquello que suene a público y lo que les gusta estar rodeados en la administración de un clima laboral más propio de una empresa privada en la que el personal contratado sea una mera pieza más de una máquina de producción de servicios, hace tiempo que en muchas de las áreas competenciales como Deportes o Autobuses Urbanos las oposiciones e incluso cualquier tipo de prueba selectiva pasaron a la historia.
El asunto es tan escandaloso que en servicios como Aguas el
porcentaje de funcionarios y laborales fijos es de un 10 % mientras que el 65 %
cubren puestos de trabajo de manera indefinida y sin haber pasado ninguna
oposición. E incluso hay quien con cierta mala leche pero sin atreverse a dar
pruebas de ello los llamaba “la gran familia” por las supuestas numerosas
relaciones familiares existentes entre algunos de los afortunados trabajadores.
Preguntada la concejala Carolina Blasco, responsable del área
de aguas y de perpetuar la situación, la respuesta dada tras casi cuatro años
al frente ha sido la de justificarse en la famosa Ley de estabilidad
presupuestaria, ley neoliberal soportada por el PPSOE utilizada para erradicar
la figura del funcionario público y crear una administración afín a los
intereses partidistas de quien gobierne, para a continuación solicitar unos
informes que determinen la plantilla necesaria para un óptimo funcionamiento.
La típica estrategia del político caradura cuya máxima es “si no quieres que
algo se resuelva, crea una comisión. Si quieres que algo se alargue, solicita
unos informes que nunca se hagan públicos”.
La situación es, especialmente en el caso del personal
laboral, sencillamente insostenible cuando cerca de los 700 laborales
contratados por el Ayuntamiento de Burgos sólo 100 son fijos, con oposición
aprobada. Junto a estos habría un total de 500 indefinidos contratados en su
mayor parte “a dedo” y alrededor de unos 130 interinos que sin aprobar una
oposición accedieron a este puesto tras la realización de pruebas selectivas.
Se trata de una prueba más de que estamos ante un Estado de deshecho, que no de
derecho.
Esta injusta ilegalidad manifiesta que atenta contra la
igualdad de oportunidades de todos y todas las burgalesas resulta demoledora
cuando un día te encuentras en tu mesa con la realidad incontestable de lo que
a día de hoy se vive en muchas de las dependencias públicas de nuestra ciudad,
de lo que tienen que vivir algunos de los trabajadores en estos centros al
comprobar que la impunidad es la Ley y que el silencio es la única manera de no
recibir el castigo pero también la mejor manera de perder la dignidad ante los
atropellos del “palo y la zanahoria” que tan profusamente emplean el Gerente
del Servicio Municipalizado de Deportes Raúl Yudego Díez y el concejal que
ampara los desmanes, el ínclito Ibáñez.
Al parecer en el Servicio de Instalaciones Deportivas de
Burgos todo queda en familia y esta vez esta malintencionada afirmación se
convierte en triste realidad cuando podemos confirmar con nombres y apellidos
que casi un tercio de las cerca de las 80 personas que conforman la plantilla
tienen lazos familiares. Un total de 9 matrimonios, 5 parejas de hermanos y dos
primos conforman un collage digno de una ciudad insufrible.
Las irregularidades tanto en la contratación de personal
como en otros tantos asuntos que aquí detallaremos parecen ser el resultado de
demasiadas complicidades empeñadas en gestionar los recursos públicos como si
de haciendas privadas se trataran.
Hay que remontarse al año 2000 cuando bajo el gobierno
socialista de Olivares, apoyado por IU y Tierra Comunera, se realizaron las
últimas oposiciones. Por aquel entonces se creó una lista de sustituciones
formada por los participantes en la oposición que aprobaron sin obtener plaza.
Algunos de ellos que fueron contratados para meras sustituciones fueron
consolidando poco a poco su situación laboral como interinos y en algunas
ocasiones se produjeron extraños “saltos” en la lista.
Una de las pocas personas
que tuvo la osadía de llevar semejante irregularidad a los tribunales lo hizo
tras saber que la hija de un encargado había sido la afortunada tras el “error”
cometido por los responsables de personal al “tragarse” a dos personas por
delante. El asunto terminó con la sentencia favorable para la legítima
candidata y el resultado fue el pago con el dinero de todos los contribuyentes
de dos años y medio de atrasos y ninguna responsabilidad política y penal ni
para el Gerente ni para el responsable de la gestión de las listas. Por si esto
fuera poco la usurpadora consiguió poco más tarde un contrato relevo por una
jubilación, pero no sabemos si acaso se debió al amor paternofilial…
Poco más tarde el Comité de Empresa presidido por UGT
decidió que la lista de sustituciones estaba ya obsoleta y que ya no servía
como instrumento útil para seguir realizando contrataciones. Así que se
decidió, con el visto bueno del Gerente y de sus directivos, cerrar la
posibilidad al resto de trabajadores que esperaban un contrato de trabajo que
nunca llegó. El 24 de octubre de 2012 se blindó al personal que había entrado
por la puerta de atrás, condenando al resto, y se dio carta de naturaleza a la
contratación opaca a través del ECYL.
Pocos días después y con la connivencia de los principales
delegados sindicales de UGT, entre ellos el que ahora es Presidente del Comité
de Empresa Carlos Sainz de Lomas, amparados en el cambio del Convenio
Colectivo, escogieron el camino marcado para la contratación de tres puestos:
dos en polideportivos y uno en mantenimiento. La convocatoria se vio
rápidamente envuelta de una gran polémica por la nula publicidad de la misma e
incluso el representante de CCOO Eliseo Prieto llamó la atención de que no se
convocara un concurso oposición en toda regla.
Sin más el ECYL se convirtió en juez y parte y llamó de
manera discrecional a una serie de personas para que estas realizaran dos
pruebas. Mientras Ángel Ibáñez defendía la trasparencia del procedimiento la
casualidad quería que la polémica fuera mayor al saberse que dos plazas serían
cubiertas por los cónyuges de dos de los empleados. Casualmente dos de las tres
personas del Comité de Empresa que votaron a favor de dicho procedimiento
también tenían familia trabajando en el servicio.
Por otro lado, una de las pocas posibilidades que tiene un
laboral fijo de realizar durante un periodo determinado un trabajo de mayor
cualificación también fue burlado por los compañeros de UGT al realizar una
nueva modificación en el convenio que permitía a los contratados sin oposición
acceder a esta posibilidad, una especie de promoción que es negada incluso a
los propios funcionarios. También casualmente uno de los indefinidos que
accedió a este nuevo “privilegio” era hermano del que luego pasaría a ser
Presidente del Comité de Empresa Carlos Sainz Lomas con sus compañeros
sindicales de palmeros. No sólo consiguió acceder a un puesto de superior
categoría durante 6 meses, periodo máximo determinado por la legislación, sino
que lleva desde entonces ocupándolo por la vía de los hechos consumados.
Otro ejemplo de lo que es un cortijo es el caso de otro
encargado que ocupa un puesto y cobra una nómina superior a aquel para el que
fue contratado, tiene varios familiares y consigue que una hija trabaje en las
piscinas de San Agustín para luego pasar a trabajar para la empresa gestora del
Centro Deportivo de Talamillo. Aunque no
parece ser el único caso, ya que estas instalaciones deportivas, privatizadas
con los informes favorables del Gerente, también han empleado y emplean a
parientes de trabajadores del Servicio de Deportes.
Este empleado no es el único que cuenta con una subida
salarial de en torno a unos 600 euros al mes, subida que para sí quisiera
incluso el Interventor del Ayuntamiento. Otro cambio en el convenio propició
que él junto a los otros dos encargados compartieran el salario de otro
encargado recién jubilado a cambio de modificar sus condiciones de trabajo en
el régimen de turnos que, a buen seguro, aceptaron sin mayores problemas. Parece
que esta vez la Unión General de Trabajadores no estaba por la labor de
defender el puesto vacante para otro trabajador.
También resulta casual, aunque en este caso se trata de
rumores sin confirmar, que las tres personas sucesivamente contratadas para contratos
de relevo de dos encargados que se jubilaban provenían todas ellas de la
empresa de construcción COPSA. Una de ellas tiene a su vez un hermano en el
Servicio de Aguas.
Por último debemos llamar la atención a los miembros de la oposición
del Ayuntamiento de Burgos, que entiendo no darán abasto a pesar de las últimas
e infames declaraciones del burgalés Herrera diciendo que en nuestro territorio
no hay corrupción, ante los posibles delitos e irregularidades cometidos por el
equipo de gobierno al dar el visto bueno del patrocinio, y por tanto pago en
metálico o en especie, del I Open Ciudad de Burgos de padel organizado por la
empresa Burpadel, S.L., cuyos administradores son dos empleados públicos del
Servicio Municipalizado de Deportes que son a su vez hermanos, Delfín y Roberto
García Ruiz.
Si esto es lo que entiende el Partido Popular, y sus
directivos puestos a dedo y cobrando como el caso de Don Raúl más de 90.000
euros, y los sindicalistas de UGT, con Carlos Sainz de Lomas a la cabeza, que
monopolizan el control sobre el empleo público como si fuera suyo, que se debe
de gestionar el bien común, lo mejor que podemos hacer es echarles del país si
es que queda algo de él…
Si hasta aquí nadie se ha escandalizado dígannos que dejemos
de escribir. Evidentemente estaríamos perdiendo el tiempo…
Relacionado:
En Burgos el nepotismo es un deporte (1ª parte)
Relacionado:
En Burgos el nepotismo es un deporte (1ª parte)
Otros artículos de Basilio el Bagauda:










